Tragedia de una Muerte No Anunciada
“Tragedia” es una pieza de una intensidad brutal que captura un momento de encuentro y dolor extremo. Danteva intenta utilizar el contraste de forma magistral: la joven es “fuerte como piedra” con el “corazón petrificado”, pero su mirada es un “grito de su cuerpo.” Pero sobre todo, se enfoca en el concepto del alma y la existencia, preguntándose si el sujeto del poema realmente posee una, dado su sufrimiento.
El clímax llega con la irrupción del narrador en el “circo de las pulgas” (una metáfora de la sociedad que observa y se burla), ofreciendo una mano. Este simple acto detiene el mundo, invirtiendo el orden natural: “el cielo se detuvo, la tierra se partió” 😔.
Desde mi perspectiva actual, lo más potente es la transferencia del dolor. El acto de bondad de extender la mano se convierte en una vía de contagio. El contacto de la piel no sana, sino que envenena o contagia, quemando los nervios del narrador. El sol que ríe al final subraya la indiferencia cósmica ante esta “torpe tragedia” humana (cuando escribí esta parte tenía al creepy sol que ilumina el mundo de Soul Eater). Es un poema sobre la empatía llevada al límite y el costo de tomar el dolor ajeno.
← Volver a la sección anterior
La voz de su mirada es el grito de su cuerpo.
Es el vacio congelado en el infinito de su alma,
¿Alma? ¿Es que acaso ella si lo tiene?
El llanto de su sangre fríamente se refleja tras su sombra;
Divide su cuerpo, se burlan las miradas, ella nunca llora, pues es fuerte como piedra,
Con el corazón petrificado y el hierro en sus carnes.
En medio del circo de las pulgas, yo le di mi mano;
Arrodillada, del suelo me miró. ¡Qué dolor mas fuerte el que me ahoga al respirar¡
El cielo se detuvo, la tierra se partió y el canto de las aves se perdió
En medio del eco de los autos; mientras el sol reía y reía…
Todo se paró, nada se movió.
Al final, el péndulo de las miradas de las pulgas, flaquearon;
Rompieron en llanto…
Y la joven, de niña belleza, alegría irradiaba su mirada.
El velo de sus ojos rompieron las cadenas del lamento.
Arrodillada, del suelo me miro y mi mano la estrecho.
El contacto de su piel, como púas me clavaron sus rosas.
Su sangre envenenada
Penetró hasta mis nervios, quemaron mis huesos.
Rompieron mis palabras, explotaron mis recuerdos.
El canto de las aves volvieron a reinar y todo lo demás;
Mientras el sol reía y reía un funeral de sangre de torpe tragedia.
Danteva
Reuse
Citation
@online{jacobo_zavaleta2012,
author = {Jacobo Zavaleta, Sergio},
title = {Tragedia},
date = {2012-01-01},
url = {https://sergiojacobo.com/blog/posts/2025/07_tragedia/tragedia.html},
langid = {en}
}
